Me encanta esta necesitad tan naturalmente humana de crear una vía de escape fácil y rápida para lo que pensamos, sea hablar o escribir. Y así somos, sí. Es como un: "Me leo y me entiendo". Estructuremos. Ella. No ha superado nada en todo este tiempo. Creer que lo ha hecho ha sido uno de sus mayores errores, haciendo que no pudiera avanzar, pero se dio cuenta tarde. La música ha sido una de las mayores vías de escape dadas por la vida que vive, pero ahora ve que no es suficiente. Acontecimientos acontecen y sin saber como reaccionar parece todo correcto. En los momentos en los que ve que no hay nadie por ahí, se saca su máscara, esa que todo el mundo tiene y necesita, y se mira como está por dentro. Órganos (no musicales, ya nos gustaría), pensamientos y por si acaso músculos, a ver como reaccionan con los golpes. Se mira y se pone triste. ¿Pero cómo? Ella siempre dice que está bien. Deberíamos saber que está pasando aquí, hay algo que va mal. Lo hago para ayudarla, nada más. Si no lo hago yo, quién lo va a hacer ¿ella?. Está demasiado ocupada, ni se da cuenta. Y más liada que un hijo de puta en el día del padre, pobrecito. Hace mucho tiempo tuvo una moto roja, muy bonita pero con el tiempo se estropeó y fallaron los frenos, cayó y sufrió un accidente. Ahora ve motos rojas que le recuerdan a la anterior pero sigue desconfiando. Aquí no está el problema, el problema es que la ve, la quiere, se monta y se acojona, baja corriendo y no quiere saber nada de motos rojas. No sé cómo podríamos solucionar el problema de sus motos rojas. Joder, pero es que hay muchas motos rojas por el mundo. Y encima de otros colores y formas y todas le dan miedo, por culpa de una puta moto roja de mierda que le salió mal. Y ahora ya no se monta en ninguna... ni sabe como va a ir de un sitio a otro. Los coches son para gente como más mayor... y caminar es de niños. Quiere una moto, pero no puede. Está cansada de ver que una moto puede aguantar su peso, se sube, y cae, o no arranca, o no tiene frenos... o ni sillín. No quiere subirse a más motos, pero quiere sentir la sensación del aire por su piel. Se está volviendo loca. También, en la vida de las personas van pasando conductores de motos. O gente que solo mira motos, y te acercas, a ver cómo es la persona y todo eso. Te cae bien, pero hay algo que no cuadra. De repente la confundes con una moto, y de repente vuelve a ser persona. Te pasa las primeras veces... a mi me ha pasado, pero al final entiendes que solo son personas, nosotros las vemos motos al confundir las situaciones. En todo caso, ves a una persona, no a una moto, te acercas y te esfuerzas para no verla como una moto, porque sabes que si te subes no tendrá frenos y te acabarás haciendo daño. A ella le ha pasado y lo está pasando mal. Ahora que ve que esa persona no se convierte más en una moto y la ve realmente como una persona sabe que no la va a volver a ver más. Y es triste, pero no puede hacer nada. La persona se controla por si misma, igual que la moto. Lloraría de rabia si me llega a pasar eso. Por suerte hablo de otra persona.